Hay vinos que también cuentan historias a través de su etiqueta. Es el caso de Primero de Fariña, que volverá a convertir una obra de arte en la imagen de su próxima edición. En esta ocasión, la protagonista será “Alegría”, de la artista rusa Yulia Bazhenova, ganadora del 21º Concurso Nacional de Pintura Primero 2026.
Afincada en España desde 2004, Bazhenova ha sido elegida entre las 290 obras presentadas a esta edición. Su pintura, realizada con acrílico y ceras, se convertirá en la próxima etiqueta de Primero de Fariña, con más de 150.000 botellas que llegarán al mercado el tercer jueves de noviembre.
“Alegría”, una interpretación artística del vino
La obra ganadora nace de la propia relación de Yulia Bazhenova con el mundo del vino. La artista explica que quiso trasladar a un lenguaje abstracto conceptos como la alegría, la cultura y la tradición, inspirándose en el paisaje y en la experiencia sensorial asociada al vino.
Los colores tienen también un papel importante en esa interpretación. Los tonos cálidos remiten a la tierra, la viña y el proceso de elaboración, mientras que los contrastes más oscuros aportan profundidad y carácter a la composición.
El resultado encaja especialmente bien con la filosofía de Primero de Fariña, un vino que desde sus orígenes ha mantenido una relación muy estrecha con la creación artística.
Yulia Bazhenova, una trayectoria entre Rusia y España
Yulia Bazhenova nació en San Petersburgo en 1977 y comenzó su formación artística a los 11 años en la escuela municipal de Bellas Artes de la ciudad.
Después de cursar estudios superiores de Restauración de Pintura, inició en el año 2000 sus estudios universitarios de Bellas Artes en San Petersburgo, donde participó en diferentes concursos y exposiciones.
En 2004 se trasladó a España y continuó desarrollando su actividad artística profesional. Su trabajo se ha centrado especialmente en composiciones abstractas en las que el paisaje funciona como concepto y punto de partida.
Ahora, su obra “Alegría” pasará a formar parte de la historia de Primero de Fariña y acompañará al vino durante su próxima campaña.
Dos Menciones de Honor para completar el palmarés
El jurado, reunido el pasado 11 de mayo, concedió también dos Menciones de Honor.
La primera fue para “Gran acierto”, del pintor abulense Paco Sanchidrián. La segunda recayó en “Un momento”, de la artista madrileña Esperanza Martínez de Salinas.
Las obras de los artistas finalistas pueden contemplarse además en la nueva Exposición Temporal de Pintura del Museo Fariña, que permanecerá abierta hasta finales de mayo de 2027.
La colección también está disponible en la galería virtual de la página web de Bodegas Fariña.
Primero de Fariña: cuando la etiqueta también forma parte del vino
La relación entre Primero de Fariña y el arte no es nueva. De hecho, forma parte de la identidad del vino prácticamente desde su nacimiento.
En 1995, un cliente holandés pidió a Manuel Fariña un vino elaborado al estilo del beaujolais francés. Así nació Primero, un vino elaborado mediante el método tradicional de maceración carbónica y caracterizado por su potencia de sabor y aroma.
Desde el principio, además, la botella llevó una etiqueta firmada por un artista.
Por sus etiquetas han pasado nombres como el holandés Van der Braak, el zamorano Fernando Lozano Bordell y, durante muchos años, la salmantina Salud Parada.
Un concurso que convierte el arte en parte de la historia del vino
En 2006, Bodegas Fariña decidió dar un paso más y convocó el Concurso Nacional de Pintura Primero. Desde entonces, la obra ganadora se convierte cada año en la nueva imagen del vino.
La fórmula tiene algo especialmente interesante: permite que cada añada de Primero tenga también una identidad visual propia. La botella se convierte así en un pequeño espacio de encuentro entre dos mundos que comparten creatividad, territorio y capacidad para transmitir emociones.
Con “Alegría”, Yulia Bazhenova toma ahora el relevo y añade un nuevo capítulo a esta historia.
La obra podrá verse convertida en etiqueta en más de 150.000 botellas de Primero de Fariña a partir del próximo mes de noviembre. Una manera de llevar el arte más allá de las salas de exposición y ponerlo, literalmente, sobre la mesa.

