Formación de sacadores de corcho: un hito para el sector

El sector corchero acaba de dar un paso histórico con la incorporación, por primera vez, de la formación específica para sacadores y sacadoras de corcho al catálogo oficial de especialidades formativas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

El reconocimiento incluye dos nuevos programas, Operaciones de descorche y Operaciones de descorche. Modalidad acelerada, y responde a una reivindicación histórica de un sector que durante generaciones ha transmitido este conocimiento principalmente a través del aprendizaje directo.

La incorporación de esta formación al sistema oficial busca reforzar la profesionalización del oficio, facilitar el relevo generacional y preservar los conocimientos técnicos necesarios para realizar una extracción de calidad y garantizar una gestión adecuada de los alcornocales.

Una formación oficial para un oficio tradicional

El trabajo de los sacadores de corcho requiere conocimientos específicos sobre el árbol, las técnicas de extracción y el uso adecuado de las herramientas. Hasta ahora, buena parte de este aprendizaje se había desarrollado mediante la transmisión directa de conocimientos entre generaciones.

La nueva oferta formativa pretende establecer una base común de cualificación y contribuir a mejorar la competitividad del sector corchero. También puede abrir nuevas oportunidades laborales en territorios rurales y contribuir a afrontar uno de los grandes retos de estas zonas: la despoblación.

Más de cinco años de trabajo conjunto

La llegada de esta formación al catálogo del SEPE es el resultado de más de cinco años de trabajo entre centros de investigación, administraciones y entidades vinculadas al sector forestal y corchero.

El primer paso fue el proyecto SUROCAT, que desarrolló el modelo catalán de certificación de la formación y del carné de sacador o sacadora de corcho. En esta iniciativa participaron el Centre de Ciència i Tecnologia Forestal de Catalunya (CTFC), el Consorci Forestal de Catalunya (CFC), la EA Forestal de Santa Coloma de Farners, el Consorci de les Gavarres y el Institut Català del Suro (ICSURO).

El proyecto permitió establecer unas bases comunes para formar profesionales siguiendo criterios de calidad, seguridad y respeto por el árbol.

Posteriormente, el proyecto estatal FUTURECORK permitió trasladar este modelo al ámbito estatal con el objetivo de conseguir su reconocimiento oficial por parte del SEPE. En esta segunda etapa participaron ICSURO, CICYTEX, la Junta de Andalucía, el CTFC y el CFC.

El proceso culmina ahora con la incorporación de las dos especialidades formativas al catálogo oficial.

“La incorporación de esta formación al catálogo oficial representa un paso clave para el futuro del sector del corcho. Refuerza la profesionalización de un oficio esencial, garantiza el relevo generacional y demuestra que los grandes avances son posibles cuando el sector y las administraciones comparten una misma visión”, afirma Alba Balcells, directora de la Fundació Institut Català del Suro.

Dos programas para profesionalizar el descorche

El SEPE ha aprobado dos programas de formación: Operaciones de descorche, con una duración de 22 horas, y Operaciones de descorche. Modalidad acelerada, de 4 horas.

Los contenidos incluyen las técnicas de preparación del árbol, la extracción del corcho, el mantenimiento de las herramientas, la prevención de riesgos laborales, la protección del medio ambiente y las buenas prácticas durante la saca.

Además, la formación prepara a los participantes para las pruebas de acreditación del carné europeo de sacador/a de corcho (EFESC). De este modo, se contribuye a consolidar un modelo de cualificación compartido con proyección internacional.

Para Rosa M. Ricart, responsable de la Agencia Nacional EFESC, disponer de una formación oficial permite avanzar hacia criterios comunes de cualificación y facilitar el reconocimiento profesional de los sacadores y sacadoras de corcho también en el ámbito europeo.

El corcho, entre la formación y la gestión sostenible

La incorporación de esta formación al catálogo oficial tiene implicaciones que van más allá del ámbito educativo. Para el sector corchero, disponer de profesionales cualificados es también una herramienta para mejorar la competitividad de toda la cadena de valor y garantizar la continuidad de un oficio ligado a la gestión sostenible de los bosques mediterráneos.

La profesionalización del descorche contribuye, además, a preservar un conocimiento técnico fundamental para realizar la extracción de forma adecuada y respetuosa con el árbol.

En este sentido, la formación se vincula directamente con la necesidad de mantener una gestión responsable de los alcornocales y con el papel que el sector del corcho desempeña dentro de la bioeconomía.

Un paso dentro de la estrategia Visión 2028

Para la Fundació Institut Català del Suro, este reconocimiento constituye también uno de los primeros pasos en la implementación del Plan Estratégico Visión 2028, presentado a principios de julio de 2026.

La incorporación de la formación oficial se enmarca en una estrategia destinada a incrementar la influencia de ICSURO y del conjunto del sector corchero mediante proyectos de impacto estructural.

Entre las líneas previstas figuran la elaboración del Plan Estratégico del Sector Corchero Catalán 2050, por encargo de la Generalitat; la creación del Cork Observatory como observatorio sectorial de referencia nacional e internacional; el impulso del CorkCreate Meeting como foro internacional de innovación y el desarrollo de programas de formación especializada para bodegas y estudios superiores.

A ello se suman nuevas acciones de comunicación destinadas a acercar a la sociedad el valor ambiental, económico y social del corcho.

La entrada de la formación de sacadores y sacadoras de corcho en el catálogo oficial del SEPE supone así un avance para un oficio tradicional, pero también una herramienta para afrontar algunos de los retos de futuro del sector: profesionalización, relevo generacional, empleo rural y gestión sostenible de los alcornocales.