Hostelería española 2026: crecimiento, costes y nuevas tendencias

La hostelería española afronta 2026 con una mezcla de crecimiento, nuevos proyectos y desafíos. Aunque la inflación y el aumento de los costes siguen presionando la rentabilidad de los negocios, el sector mantiene una visión positiva: más de la mitad de los establecimientos se consideran actualmente en crecimiento y un tercio de los hosteleros tiene previsto abrir nuevos locales durante este año.

Son algunas de las principales conclusiones del Barómetro sobre la Competitividad de la Hostelería Española 2026, elaborado por HIP – Horeca Professional Expo a partir de las respuestas de 268 profesionales del sector.

Los datos dibujan un escenario interesante para entender hacia dónde se dirige la hostelería en España: más control de costes, mayor apuesta por la digitalización, búsqueda de nuevas experiencias y una preocupación creciente por encontrar y mantener talento cualificado.

La hostelería española sigue creciendo pese a la presión de los costes

La inflación aparece como uno de los principales condicionantes para los negocios hosteleros.

El 40,5 % de los profesionales consultados señala el incremento de los costes operativos como el factor que más ha afectado a la rentabilidad de su negocio durante el último año. Por detrás aparecen los cambios en el comportamiento del consumidor, la dificultad para retener personal y la fiscalidad y las regulaciones.

Ante esta situación, los establecimientos están buscando diferentes vías de adaptación. El 44,8 % apuesta por reducir costes operativos, mientras que el 36,2 % prevé impulsar la digitalización y el 34 % contempla subir los precios a los clientes.

Sin embargo, la fotografía del sector no es exclusivamente negativa.

El 55,2 % de los negocios se define en crecimiento, frente a un 27,2 % que se encuentra en situación de estabilidad y un 6,3 % que declara estar en retroceso. Además, el 86,2 % considera que su compañía es actualmente rentable.

Un tercio de los hosteleros prevé abrir nuevos locales en 2026

Uno de los datos que más llaman la atención del Barómetro es la intención de seguir creciendo mediante la apertura de establecimientos.

Concretamente, el 33,2 % de los hosteleros consultados prevé abrir nuevos locales en 2026. De ellos, el 54 % desea hacerlo en la misma ciudad o área en la que ya opera, mientras que un 25 % estudia expandirse a otras ciudades o regiones de España y un 21 % plantea hacerlo a nivel internacional.

La expansión, por tanto, continúa formando parte de los planes de una parte importante del sector, aunque crecer ya no significa necesariamente abrir más establecimientos.

La mejora de la rentabilidad es la principal prioridad para el 35,8 % de los profesionales. Le siguen la innovación en productos o servicios, con un 19,4 %, y la mejora de la experiencia del cliente, con un 17,2 %.

El auge de los conceptos especializados

Entre las tendencias identificadas en HIP 2026 destaca también la apuesta por conceptos cada vez más especializados.

El Barómetro señala el crecimiento de modelos centrados en un único producto o en una oferta muy concreta. Esta especialización permite simplificar procesos y mejorar el control de los costes, además de facilitar la gestión interna.

Como ejemplos se citan conceptos centrados en productos como las tartas de queso, las tortillas o los dumplings. Según Erika Silva, directora del Hospitality 4.0 Congress, la combinación de simplificación operativa y un buen relato de marca puede facilitar el crecimiento de estos modelos.

Es una tendencia interesante porque refleja cómo el crecimiento de la hostelería no pasa necesariamente por tener una carta cada vez más amplia. En determinados conceptos, la especialización puede convertirse en parte esencial de la identidad del negocio.

Encontrar profesionales cualificados sigue siendo uno de los grandes retos

Si los costes son una de las principales preocupaciones económicas, el talento aparece como otro de los grandes desafíos del sector.

El 34 % de los hosteleros identifica la falta de equipos cualificados como el principal reto de 2026, por encima de la rentabilidad y los costes, que representan el 23,1 %.

La cuestión no se limita únicamente a encontrar trabajadores. El sector también pone el foco en disponer de equipos mejor preparados, más comprometidos y con mayor bienestar.

A esta dificultad se suma la aparición de nuevos competidores. Un 7,1 % de los profesionales señala como desafío la entrada de actores como el retail en el ámbito de la restauración, donde compiten mediante propuestas basadas en conveniencia, precio y previsibilidad.

El consumidor busca algo más que comer

Otro de los cambios importantes se encuentra en los hábitos de los clientes.

El 82,9 % de los hosteleros afirma haber detectado cambios en el comportamiento de los consumidores. La relación calidad-precio continúa siendo la principal demanda, señalada por el 63,8 %, pero muy cerca aparece la búsqueda de experiencias diferentes, con un 48,1 %.

Esto está llevando a muchos negocios a prestar mayor atención a todos los elementos que rodean la experiencia: desde la sala y el equipo hasta la gastronomía, el diseño, las redes sociales o incluso el packaging.

El Barómetro también apunta a una cierta polarización según los perfiles de consumidor. Según los especialistas participantes en HIP 2026, la generación Z conecta mejor con propuestas maximalistas, visuales y estimulantes, mientras que los millennials muestran mayor interés por el minimalismo y el denominado lujo silencioso.

La ‘premiumización’ llega también a la hostelería

Otra de las tendencias que recoge el estudio es la llamada premiumización de lo cotidiano.

La idea consiste en reinterpretar productos y categorías conocidas para elevar su percepción de valor mediante el producto, la técnica, el relato o el propósito.

El Barómetro pone como ejemplos la evolución del restaurante chino tradicional hacia nuevos formatos de buffet asiático, la especialización en hamburguesas smash, los bowls funcionales o propuestas de pasta que convierten la preparación en parte de la experiencia.

La clave está en que el consumidor reconoce el producto, pero está dispuesto a pagar más cuando percibe un valor añadido real.

Al mismo tiempo, continúan creciendo las demandas relacionadas con la rapidez y la comodidad. El 31 % de los profesionales identifica esta tendencia, vinculada a formatos to go, delivery y procesos sencillos a la hora de reservar y pagar. Un 27,6 % señala también el interés por opciones saludables y funcionales.

La marca y la tecnología ganan peso

En un mercado cada vez más competitivo, construir una marca reconocible también se ha convertido en una herramienta de diferenciación.

Según el Barómetro, el 47 % de los hosteleros considera que la marca es esencial para diferenciarse, mientras que otro 34 % la considera importante para el éxito del negocio.

La digitalización avanza, aunque todavía existe margen de recorrido. El 61,6 % sitúa su negocio en un nivel medio de digitalización y solo el 20,2 % considera que está muy avanzado.

Entre quienes tienen previsto invertir en tecnología, la inteligencia artificial para el análisis de datos ocupa el primer lugar, con un 44,8 %. Le siguen las herramientas automatizadas para la gestión de stock y compras, con un 29,5 %, y los CRM y programas de fidelización, con un 28,7 %.

La tecnología, por tanto, no aparece únicamente como una herramienta para automatizar tareas. El estudio también la relaciona con la toma de decisiones, la eficiencia operativa y la personalización de la experiencia del cliente.

Una hostelería que quiere crecer, pero de otra manera

El Barómetro sobre la Competitividad de la Hostelería Española 2026 deja una imagen bastante clara: el sector mantiene sus planes de crecimiento, pero hacerlo de forma rentable exige adaptarse a un escenario más complejo.

Los costes, el talento y la rentabilidad están entre las principales preocupaciones. Al mismo tiempo, aparecen oportunidades relacionadas con la especialización, las experiencias, la construcción de marca y la tecnología.

Quizá uno de los datos más significativos sea precisamente ese equilibrio entre prudencia y expansión. Mientras los costes obligan a revisar la gestión, un tercio de los profesionales consultados continúa planteándose abrir nuevos locales durante 2026.

La hostelería española parece entrar así en una etapa en la que crecer no consiste únicamente en abrir más establecimientos, sino en crear conceptos más sólidos, controlar mejor los recursos y ofrecer al cliente motivos para volver.

Y todo apunta a que la experiencia, la tecnología, la especialización y una identidad de marca bien definida tendrán cada vez más peso en esa evolución.