Hay lanzamientos que simplemente amplían el catálogo de una marca, y hay otros que marcan un hito en la forma en que entendemos una categoría de bebidas. El reciente anuncio de Clase Azul México sobre la llegada de su Clase Azul Tequila Blanco Ahumado pertenece, sin duda, a esta segunda categoría.
En un mercado donde los destilados de ultra lujo suelen apoyarse en largos procesos de añejamiento en barrica, esta nueva etiqueta fija su atención en el origen, la tierra y el rescate de técnicas ancestrales para transformar el agave desde el momento mismo de su cocción.
La Filosofía: Un Puente entre el Mezcal y el Tequila
La chispa detrás de esta creación nació en la mente de Viridiana Tinoco, Maestra Destiladora de la casa. Su objetivo no era simplemente añadir un aroma a humo, sino capturar la esencia de la elaboración artesanal del mezcal y aplicarla al agave azul.
«Buscando un perfil ahumado para este tequila, me propuse capturar la esencia de la elaboración tradicional del mezcal, reinterpretando cada etapa del proceso hacia enaltecer el carácter único del agave azul, pero esta vez desde un acto deliberado», señala Tinoco.
Este enfoque convierte al Tequila Blanco Ahumado en un puente técnico y sensorial. Es un tributo al terruño de Los Altos de Jalisco —cuna de los tequilas de la casa— pero abrazando la mística del fuego.
El Proceso de Elaboración: Geometría de un Método Milenario
Para comprender este destilado, es necesario desglosar un proceso de producción que huye de la prisa industrial para reencontrarse con los métodos de antaño:
- El Pozo de Piedra Volcánica: Las piñas de agave azul no se cuecen en autoclaves ni en hornos mamposteados modernos. En su lugar, se introduce un horno milenario: un pozo cavado en la tierra con leña y piedras volcánicas. Las llamas transmiten el calor de forma indirecta a través de las piedras incandescentes, permitiendo que el agave absorba matices ahumados delicados.
- Integración y Fermentación: Una vez cocido y desgarrado, tanto las fibras como el jugo de la planta se fermentan utilizando una levadura propia de la marca, desarrollada a partir de cepas silvestres recolectadas en sus propios campos.
- Alambiques de Cobre Personalizados: La mezcla se somete a una doble destilación en alambiques de cobre diseñados a la medida para pulir las aristas del destilado.
Notas de Cata: Complejidad sin Añejamiento
A diferencia de un reposado o un añejo, el tequila blanco muestra el perfil más puro y desnudo de la planta. Sin embargo, este Blanco Ahumado ofrece una complejidad multidimensional:
- Aroma: Destacan notas primarias de agave cocido, complementadas por tonos frutales de ciruela fresca y manzana roja.
- Paladar: La entrada revela destellos de limón amarillo fresco y una marcada embocadura mineral.
- Final: Cierra con una textura sedosa donde el humo no abruma, sino que permanece como un matiz elegante y persistente.
El Objeto de Arte: Diseño de la Licorera
Fiel a la identidad de Clase Azul México, la licorera de 700 ml es un reflejo visual de lo que contiene:
- Vidrio con acabado de humo: Simboliza la cocción en el pozo subterráneo.
- Base cerámica oscura: Su textura rinde homenaje a las piedras volcánicas del horno.
- Detalles en tono cobre: El tapón y el emblema recuerdan los alambiques donde cobra vida el líquido.
Con una graduación alcohólica del 45% y un precio aproximado de 220 euros, la botella se lanza inicialmente en un estuche conmemorativo.

