Octant Praia Verde estrena restaurante frente al Atlántico

Hay lugares en los que el verano parece tener otro ritmo. Octant Praia Verde, en el Algarve, es uno de ellos: un hotel rodeado de pinos, junto al Atlántico y con una propuesta que combina naturaleza, gastronomía y tranquilidad.

Este verano, el hotel suma una nueva experiencia a su oferta con la apertura de Praia Verde Beach Restaurant, un restaurante situado junto a la playa y concebido en exclusiva para los huéspedes del hotel.

Praia Verde Beach Restaurant: gastronomía junto al mar

Llegar al restaurante forma parte de la experiencia. Un sendero entre pinos y una pasarela de madera conducen hasta la playa, donde esperan las tumbonas privadas y, a pocos pasos, el restaurante mirador.

La propuesta gastronómica está dirigida por el chef David Domingues y apuesta por una cocina ligera, fresca y de inspiración mediterránea, en la que conviven productos locales con influencias internacionales.

En la carta encontramos algunos clásicos que encajan especialmente bien con un escenario de playa, como las Almejas à Bulhão Pato, las Gambas al ajillo o el Carpaccio de ternera Black Angus. También hay espacio para propuestas como la lubina marinada estilo tiradito, acompañada de una mignonette de naranja del Algarve.

Entre los platos principales aparecen opciones tan diferentes como el curry verde tailandés con langostinos tigre, el filete de lubina con puré de boniato y espinacas o el pollo de corral marinado en lima y miel con ensalada de naranja.

Y hay un detalle que dice mucho del concepto del restaurante: ni siquiera es necesario abandonar la tumbona para comer, ya que el servicio también se extiende hasta la zona de playa.

El verano continúa al caer el sol

Si durante el día el restaurante busca esa sensación de calma propia del Algarve, al atardecer la propuesta cambia de ritmo.

Durante julio y agosto, los viernes estarán protagonizados por ostras, tapas y champán, mientras que los sábados habrá DJ y puestas de sol.

Una programación sencilla, pero muy vinculada al entorno: buena gastronomía, productos del mar y el paisaje atlántico como escenario.

Un hotel conectado con su entorno

La apertura del restaurante llega acompañada de diferentes renovaciones en Octant Praia Verde. El hotel ha actualizado el vestíbulo, la entrada y distintos espacios interiores y exteriores, incluido el restaurante À TERRA. Además, está prevista la apertura de nuevas Beach Suites, un spa y un gimnasio.

Esta evolución encaja con la filosofía de Octant Hotels, que busca que cada establecimiento mantenga una relación directa con la cultura, la gastronomía y las personas de su entorno.

En Praia Verde esa conexión resulta especialmente evidente.

El hotel cuenta con 23 habitaciones y 42 suites, muchas de ellas con vistas al mar o al jardín, y su restaurante À TERRA trabaja con productos locales cocinados al fuego, en horno de leña o en Josper. Parte de los ingredientes proceden de la huerta del propio hotel, de productores locales y de la lonja de Vila Real de Santo António.

Descubrir el Algarve más allá de la playa

La experiencia de Octant Praia Verde tampoco termina en el hotel.

Entre las propuestas para los huéspedes se encuentran los paseos en bicicleta por la reserva natural de Castro Marim, las catas de vinos y aceites de oliva locales, el acceso a campos de golf cercanos y las clases de cocina.

Y quizá ahí está lo más interesante de esta nueva propuesta: la playa es solo el punto de partida.

El restaurante, la gastronomía local, los productos del territorio y las experiencias que ofrece el hotel construyen una manera diferente de acercarse al Algarve, más pausada y conectada con el paisaje.

Una escapada con sabor a Algarve

La apertura de Praia Verde Beach Restaurant refuerza la propuesta de Octant Praia Verde como destino de verano, pero también como lugar desde el que descubrir una parte del Algarve vinculada al producto, al paisaje y a la gastronomía.

Un restaurante frente al Atlántico, una cocina que mira al territorio y un entorno en el que el tiempo parece avanzar un poco más despacio.

A veces, para desconectar, simplemente hace falta encontrar el lugar adecuado.